Visitando Comasagua en La Libertad
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| Peñón de Comasagua al fondo |
Hace varios meses atrás, aproximadamente dos años, tuve la oportunidad de visitar Comasagua en La Libertad. Después de viajar aproximadamente una hora y media (casi no lo recuerdo) llegamos al pueblo en donde está el puesto de la policía a eso de las 8 o 9 de la mañana. Allí habían tiendas en donde pudimos comprar Gatorade y otras cosas que nos pudieran servir. Aparte de nosotros, en la tienda también había un grupo de ciclistas que se disponían hacer algún viaje en los alrededores y disfrutar de la naturaleza del lugar.
Luego de hacer nuestras compras bajamos a uno de los cantones que posee el municipio, allí fuimos a una casa muy humilde (eran conocidos de una de las personas que iba con nosotros) en donde nos recibieron amigablemente. Para llegar allí tuvimos que pasar por unas calles de tierra bastante irregulares y en donde se dificultó un poco el paso en vehículo.
Turismo en Comasagua – El Peñón de Comasagua
Ya estando en el lugar lo que primero pudimos observar fue el gran Peñón de Comasagua, el cual sus lugareños llaman simplemente el Peñón. Como todavía no era hora del almuerzo y habíamos llegado a divertirnos, nos dispusimos a ir al Peñón y subir hasta su cima. Fuimos acompañados de un muchacho del lugar el cual se encargó de ser nuestro guía durante el resto del día.
Emprendimos la
caminata por el camino donde habíamos llegado, luego nuestro guía salió del camino de tierra y nos indicó una pequeña vereda que recorría una plantación muy grande de maíz. Cuando entramos en el pequeño camino escondido, observamos un
árbol de mango; este árbol de mango era como cualquier otro
árbol de mango que podamos encontrar en el país, pero lo que tenía de diferente era una gran cantidad de
mariposas que estaban posadas en los mangos que se habían caído (era temporada de mangos maduros), a decir verdad nunca había visto en mi vida (solo en la televisión) tantas
mariposas juntas, de diversos colores,
mariposas amarillas, anaranjadas, azules, etc.
Seguimos caminando mientras pasábamos junto al maíz y el camino nos dirigía cada vez a más altura, mientras teníamos de frente al gran Peñón al que nos dirigíamos. Llegó un momento en donde se terminó la plantación de maíz y el camino se hizo bastante rústico, más de lo que ya era. Luego al cabo de pocos minutos encontramos una subida más pronunciada y en donde empezaban unas gradas que alguien había hecho. Las gradas eran bastante angostas y tenían una especie de pasamanos aunque no parecía muy estable por lo tanto me dispuse a subir las gradas más cuidadosamente y con mis manos para tener la mayor parte del cuerpo cerca de las gradas ya que a un lado de nosotros había una gran caída.
Después de tanto cansancio llegamos a la cima del Peñón, allí pudimos descansar y disfrutar de la enorme vista que nos ofrecía el panorama. Hacía un gran viento y tuvimos que tener cuidado en la cima ya que no era totalmente plana, era bastante curva y si dejabas ir una piedra, esta rodaba y caía al vacío.
Bañándonos en una poza
Después de descansar y reponernos de la subida, decidimos regresar con los demás a la casa. Cuando volvimos no había ninguna novedad y el almuerzo todavía no estaba listo, por lo tanto le preguntamos a nuestro guía sobre alguna poza cerca. En resumen no dijeron que había dos pozas, una que estaba como en dirección del Peñón y la otra estaba siguiendo un camino a unos 90º de diferencia de la otra poza. Unos se dispusieron ir a la poza que estaba cerca (ese cerca no era tan cerca después de todo) y en dirección del Peñón, a ellos les acompañaron dos agentes de la policía en motocicletas; mientras tanto, nosotros decidimos ir a la otra poza, solamente con la dirección de nuestro guía.
Empezamos a caminar por un camino que estaba junto a la casa de adobe y madera, era un camino inclinado hacia abajo, de tierra y con bastantes piedras por lo tanto teníamos que tener cuidado al caminar para no caernos y no ensuciarnos de lodo los zapatos. Al final el lodo en los zapatos termino no importando y trajimos los zapatos todos mojados y llenos de lodo.
Caminamos bastante. Luego de pasar por el camino lodoso y lleno de piedras, nos desviamos a un camino lleno de piedras y muy seco, ya que cuando caminábamos levantábamos bastante polvo. El camino se nos hacía interminable y nunca llegábamos a la poza pero después de caminar como una hora u hora y media al fin llegamos. El río pasaba y hacía una poza algo grande en donde nos bañamos sin dudarlo ya que estábamos todos sucios y cansados. Allí estuvimos una hora aproximadamente, ya era tarde y teníamos hambre. Tuvimos que emprender el regreso y esta vez fue más difícil porque ahora el camino de vuelta era en subida. Jejeje
Cuando llegamos ya estaba la comida y todos cansados comimos tranquilamente. Los demás, quienes habían ido a la otra poza todavía no habían llegado. La cosa es que la poza estaba tan lejos que muchos se habían quedado en el camino y a los policías les toco arreglárselas y poder traer encima de la motocicleta a uno que otro que de verdad ya no aguantaba para más. Al final todo salió bien, los demás llegaron muy pero muy cansados y almorzaron.
Como a eso de las 4 pm nos retiramos pero había sido un día muy entretenido y cansado. Lo que no se me olvida de Comasagua es la gran cantidad de mariposas que había allí, no solamente en el árbol de mango que les comenté sino que también en el camino se veían una que otra mariposa de diversos colores.
A pesar de que
Comasagua casi no ha sido explotado turísticamente, aún así la pasamos muy bien al disfrutar sus atractivos naturales. Si quieres ver el artículo principal del
municipio de Comasagua,
puedes verlo aquí.