Mi experiencia en la reforestación del Lago de Coatepeque

3 años
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Este pasado mes de Julio del 2013 tuve la oportunidad de ir a una reforestación en el Lago de Coatepeque. Era la primera vez que iba a una actividad de este tipo y a pesar de quedar cansado por el arduo trabajo de estar sembrando árboles bajo el sol, solo puedo decir que fue una experiencia muy bonita y que puedo recomendar a todas aquellas personas que por “A o B” motivo desean participar en las reforestaciones que se hacen en El Salvador.


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El día inició mientras los voluntarios nos reunimos muy de mañana; como era un evento patrocinado por Avianca (Taca) y publicitado en diferentes emisoras de radio, hubo una afluencia grande de personas, aproximadamente 350 en total. A decir verdad no se cuánto tiempo nos tardamos en llegar hasta el Lago de Coatepeque, pues fui hablando durante todo el camino con mis amigos.

Llegando al lugar nos bajamos de los autobuses y empezamos a caminar; la corta caminata duró aproximadamente 15 minutos pero fue un tanto cansada a causa de las cuestas (la inclinación en el camino); hasta que finalmente llegamos a un área con mucho pasto silvestre pero que no tenía árboles sembrados, lo que contrastaba con el entorno lleno de árboles.


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Nos dividimos en grupos y a mi me tocó reforestar la parte baja de la colina. En el siguiente video que tomé pueden ver un poco el ambiente que había en el lugar y algunos de mis compañeros de grupo, los cuales en su mayoría pertenecían a la organización Nueva Acrópolis.

El tiempo empleado para sembrar todos los arbolitos fue rápido o por lo menos así lo sentí; pero antes de abandonar el lugar quise subir hasta lo alto del terreno reforestado y captar un video donde se pudiera observar bien el Lago de Coatepeque.

Posteriormente fuimos a descansar y almorzar (cada quien llevó su comida) a un lugar situado a la orilla del lago, desde donde se tenía una mejor vista. Finalmente regresamos a los autobuses y emprendimos camino hacia San Salvador, nos llevamos la satisfacción de haber sembrado muchos árboles, haber disfrutado la actividad y un poco de cansancio, pero sin duda fue una experiencia divertida y que volvería a repetir.


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