Publicidad

La Siguanaba, una leyenda salvadoreña contada por generaciones

Publicidad
Anuncios de Google
La Sihuanaba es una de las leyendas más conocidas en todo El Salvador. Esta leyenda consiste en la historia de una mujer de hermoso aspecto que aparece por las noches a la orilla de los ríos a los hombres; algunos infieles, otros mujeriegos y don juanes enamorados que hacen alarde de sus hazañas, los cuales al ver a la Siguanaba a la orilla del río con un delgado camizón que deja ver su cuerpo, lavando o bañándose con un guacal de oro y peinando su cabello negro con un peine del mismo metal, (cuando la ven no saben que se trata de ella) se acercan a ella atraídos y locos por su belleza y cuando la tienen en sus brazos, esta se transforma en lo que realmente es, una horrible mujer con los pechos largos hasta las rodillas, un cabello negro muy feo, unas uñas larguísimas, un rostro horripilante y deja salir una terrible carcajada cuando ya tiene a su presa. En algunas ocasiones los hombres la suben al caballo y cuando van cabalgando la Sihuanaba se convierte en lo que hemos descrito.
Se acostumbra representar a la Siguanaba en diversos desfiles a lo largo y ancho de El Salvador
Si nos remontamos más atrás en la historia, se dice que la Siguanaba antiguamente se llamaba “Sihuehuet” que significa “mujer hermosa” y que tuvo un romance con el hijo del dios Tlaloc del cual resultó embarazada. Sihuehuet fue una mala madre ya que su hijo a corta edad se tenía que valer por sí mismo puesto que su madre se iba a divertirse con su amante, pero cuando Tlaloc (el abuelo del niño) se dio cuenta que el niño era abandonado sin ningún remordimiento por su madre; este (Tlaloc) la maldijo convirtiéndola en la Siguanaba, que significa “mujer horrible“. También he escuchado otra versión que cuenta que Sihuehuet era tan vanidosa que pasaba todo el día viendo su reflejo en el río o peinando su larga y negra cabellera mientras su pobre hijo tenía que comer ceniza para no morir de hambre, hasta que un día Tlaloc se dio cuenta y la convirtió en la Siguanaba.
Tlaloc condenó a la Siguanaba a vagar por el campo, engañando a los hombres con su aparente belleza. Entre los lugares en los que la Siguanaba se puede encontrar están los ríos, lagos, pozas y otros lugares donde haya agua; también se dice que algunas veces anda cerca de los barrancos y cuando engaña a los hombres, ella provoca que se tiren al vacío para que mueran, todo esto gracias al hechizo de enamoramiento que ella utiliza sobre los hombres enamorados los cuales no dudan en morir por ella, especialmente cuando van a toda velocidad sobre sus caballos.

Otras versiones de la leyenda de la Sihuanaba

Al ser una leyenda tan popular, a lo largo de El Salvador se pueden escuchar diferentes versiones, un poco diferentes, por ejemplo aquí les cuento otra versión no muy distante de la versión anterior:
Cuenta la leyenda que en uno de los pueblos de El Salvador había una muchacha muy pero muy hermosa que era pretendida en matrimonio por los mejores guerreros los cuales querían casarse con ella. El nombre de esta muchacha era Cihuhuet o Sihuahuet y su belleza era tal que se le conocía en los caseríos cercanos.
Cihuhuet era muy hermosa exteriormente pero era muy vanidosa y creída. Su vanidad era tal que cuando iba a lavar ropa al río, esta en vez de lavar, pasaba todo el rato viendo su hermoso rostro en el reflejo del agua.
Hubo un momento en el que Cihuhuet contrajo matrimonio con uno de los mejores guerreros, algunos dicen que era el más valiente de la región. La cosa es que Cihuhuet quedó embarazada y dio a luz un niño. Ella se dio cuenta que su vida ya no iba a ser igual, ya no podría pasar tiempo en el río hablando con sus amigas y sobre todo viendo su reflejo en las limpias aguas del río, puesto que tendría que cuidar a su hijo.
A Cihuhuet no le gustaba estar en casa ya que se desesperaba mucho y buscaba siempre la oportunidad de salir a hablar con sus amigas y preferiblemente al río para ver su rostro, mientras el niño se quedaba solo en casa ya que su papá tenía que pasar fuera todo el día. Cihuhuet se acostumbró tanto a dejar solo al niño que el niño del hambre se ponía a comer ceniza y cáscaras de plátano.
Un día llegó a visitarles la mamá del esposo de Cihuhuet y encontró al niño solo en la casa y comiendo ceniza. Ella salió a buscarla y la encontró en el río hablando con sus amigas. La abuela del niño le dijo a Cihuehuet: “vengo de tu casa y he encontrado a mi nieto Cipitio, comiendo ceniza. No dejes solo al niño, esta muy chiquito“. La abuela se fue y regresó a los meses encontrando al niño en la misma situación.
La abuela se enojó tanto que fue en busca del dios Tlaloc a pedirle consejo. Camino mucho hasta que llego a un gran nacimiento de agua. Allí espero la viejita y como Tlaloc ya sabia a lo que iba, le dijo : “decile a Cihuehuet que digo yo que ya no esta solterita, que su vida ya ha cambiado. Que tiene un hijo y debe cuidarlo. Ese es mi deseo. Cualquier cosa me avisas“.
La abuela del niño le contó a Cihuehuet y esta tuvo un poco de miedo con la advertencia pero al poco tiempo se le olvidó y siguió haciendo lo mismo. La anciana fue nuevamente donde el dios Tlaloc y le puso la queja de lo que había sucedido. Tlaloc se enojó mucho y dijo: “Ya es demasiado!!! Cihuhuet debe ser castigada! Yo, Tlaloc, dios de las aguas, ordeno que la bella Cihuhuet se transforme en una horrible mujer que de hoy en adelante se llamara Siguanaba. Deberá vivir a las orillas de los ríos y lavara ropa constantemente. De esta manera todo el tiempo vera su fea cara reflejada en el río“.
En el momento en que Tlaloc decía estas palabras, Cihuhuet allá en el pueblo sentía gran dolor en la cara y en el cuerpo. Quiso correr a su casa pero no pudo. Las piernas la llevaban hacia el río. Cuando llego, una fuerza misteriosa la jalo y al ver su cara reflejada en el agua dijo: “Ayyyyyyy!!! ¿Quien es esa horrible mujer ? (grito). ¡Soy Yo! No puede ser! Ja, ja, ja ja!
Cihuehuet, ahora convertida en la Siguanaba, se volvió loca y fue condenada a lavar ropa por la noche en los ríos para que siempre viera su horrible rostro. Algunos dicen que algunas veces se pueden escuchar sus horribles carcajadas a altas horas de la noche y cautiva a los hombres, haciendo con ellos lo que les hemos contado anteriormente.
También se cuenta que la Siguanaba se esconde detrás de los árboles de Guarumo y se comenta que en esta clase de árbol es donde ella se esconde en el día.

Relato de un encuentro con la Siguanaba

Un señor cabalgaba y mientras pasaba por la loma de la cruz, cerca de su finca, escuchó los llantos de una mujer. El hombre acudió y dío ayuda a la mujer, sin mostrar el rostro, pidió que la montara al caballo y la llevara a un lugar llamado “Jayuca”. El campesino la montó y él se subió enfrente dejando la mujer en su espalda. No conversaron por el camino, y el campesino empezó a sentir un olor a muerto y su carne se le fue escalofriando. Trató de ver hacia su espalda y no pudo. No pudo voltear su cuerpo y se calló de su caballo inmóvil. Escuchó las carcajadas que se alejaban y él quedó ahí, y sin saber cómo despertó en la cama de su rancho, sin poder hablar por varios días.

Video sobre la Siguanaba y su hijo el Cipitío

En esta parte les presentamos un video muy bueno y divertido que encontramos en Youtube, el cual trata sobre la Siguanaba y su hijo el Cipitío. El video fue hecho por un grupo de jóvenes y a decir verdad a nosotros nos gustó por la actuación de los personajes que poner un toque de risa al relato. Esperamos que les guste el video.

Para finalizar sobre la leyenda de la Siguanaba

Aparte de estas dos versiones, he tenido la oportunidad de escuchar otras dos versiones aunque no tan detalladas como las que hemos compartido con ustedes.
Esta leyenda es muy famosa y en El Salvador hasta los niños pequeños la conocen. Esto lo digo porque hace unos días escuche a unos niños de aproximadamente 6 o 7 años hablando y haciendo chiste sobre la Siguanaba a una compañerita de ellos mientras corrían de un lado a otro. Por lo tanto, eso indica que la leyenda de la Siguanaba perdurará por varios años más gracias a la tradición oral y la enseñanza de estas historias en las escuelas públicas.
Solo basta decir que si les ha gustado este artículo, les invito a que lo compartan en Facebook, Twitter u otras redes sociales que ustedes deseen. Todo esto para que nuestros amigos y conocidos también puedan leer esta leyenda que está tan arraigada en la mente y cultura de los salvadoreños y salvadoreñas. Un saludo y hasta el próximo artículo de esta sección llamada “Leyendas de El Salvador“.
Términos relacionados:
  • leyenda de la siguanaba corta
  • la siguanaba leyenda corta
  • la leyenda de la siguanaba corta
  • leyenda de la siguanaba
  • leyendas salvadoreñas cortas
  • leyenda corta del cipitio
  • la leyenda de la siguanaba
  • leyendas cortas salvadoreñas
  • leyenda corta de la siguanaba
  • leyenda de la siguanaba resumida
  • la siguanaba leyenda resumida
  • leyendas de la siguanaba corta
  • leyenda la siguanaba corta
  • siguanaba leyenda corta
  • la leyenda de la siguanaba resumida

Leave your comment!