Evolución urbana de El Salvador

4 años
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El Salvador es un país que sufre con cierta  periodicidad terremotos e inundaciones. Aun con ello, invierte poco tiempo en recuperarse y seguir adelante ofreciendo hoy por hoy, un país abierto a las inversiones extranjeras, al desarrollo económico, tecnológico y a la modernidad arquitectónica.

el salvador urbano


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Por todo el territorio nacional se encuentran diversos vestigios arqueológicos que nos dan una idea de cómo fue en sus mejores tiempos la cultura precolombina de El Salvador. Durante la época colonial, las grandes edificaciones ya no fueron los centros ceremoniales indígenas, sino que se transformaron en los grandes templos y conventos de las diferentes órdenes religiosas, que aún hoy en día se pueden apreciar en algunas iglesias de diferentes departamentos del país, entre estos, San Salvador, Santa Ana, Sonsonate y San Vicente.

Con el paso del tiempo, y mientras los asentamientos españoles aumentaban, fue necesaria la edificación de ciudades. Estas se construyeron siguiendo el modelo de la cuadrícula española; así se creó la actual ciudad de San Salvador, cuyo centro se situaba en la Plaza Mayor, ahora Plaza Libertad.


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iglesia el calvario el salvador

Por ser un país que ha sido destruido y vuelto a reconstruir cantidad de veces, debido a los terremotos que asolan la región, no posee muchas edificaciones coloniales, salvo las iglesias repartidas por todo el país. Vale mencionar la existencia, en San Salvador, del antiguo Palacio Nacional y el Teatro Nacional; así también la Iglesia de Santa Lucía en Suchitoto, muestras de la arquitectura neoclásica de finales del siglo XIX.
Tanto en la capital como en la ciudad de Santa Ana es posible admirar construcciones de influencia romántica tardía, en el estilo de la Catedral de Santa Ana o, ya en San Salvador, la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús y la Iglesia el Calvario; esta última situada en la Calle de la Amargura, una de las más valiosas del Centro Histórico por su rico patrimonio arquitectónico. Es de destacar las construcciones de lámina metálica, tanto en la arquitectura tradicional de viviendas, como de grandes edificaciones, entre estas el centenario Hospital Rosales en San Salvador.

Las construcciones modernas son las que más espacio tienen en este país. Un ejemplo lo constituyen muchos de los originales edificios de la capital, influenciados por arquitecturas norteamericanas, europeas y mexicanas. Para muestra, basta con visitar iglesias como El Rosario, en el Centro Histórico, de gran simbolismo y con un interior de gran espacio y luminosidad; la Capilla San Ignacio de Loyola, del Colegio Externado San José; la Torre City, el edificio Torre del Bosque y algunos de los centros comerciales más recientes y más grandes: Las Cascadas, Galerías, La Gran Vía y Metrocentro. El último y más grande de ellos es Multiplaza, un mal que vale la pena visitar, recorrer sus pasillos y disfrutar de las atractivas perspectivas visuales con el agua y el color, que envuelven todo el espacio con su gran viveza y dinamismo.


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